Programa de actividades
Consulte el programa de actividades. Además de que podrá filtrar las actividades por comité académico y horario, también podrá consultar el índice de participantes. Para cualquier consulta o requerimiento especial, favor de ponerse en contacto con el comité organizador mediante los correos congreso@amei.mx y secretariogeneral@amei.mx
|
Resumen diario |
| Sesión | |
SA10: La influencia de América del Norte en las dinámicas regionales y globales contemporáneas
Panel | |
| Presentaciones | |
La influencia de América del Norte en las dinámicas regionales y globales contemporáneas La competencia entre Estados Unidos y China está actuando como catalizador de una nueva etapa de regionalización estratégica en América del Norte. Aunque persisten tensiones políticas y desafíos internos, la necesidad de fortalecer la seguridad económica, tecnológica y energética está impulsando una integración más profunda entre los tres países: Estados Unidos, Canadá y México, redefiniendo su papel en la economía mundial y su capacidad para responder a las transformaciones del orden internacional contemporáneo. A pesar de la gran transformación en el siglo XXI, América del Norte continúa siendo un actor fundamental en la configuración de las dinámicas regionales y globales. Ponencias del panel Regionalismo estratégico en América del Norte: entre la convergencia geopolítica, seguridad económica y desarrollo tecnológico Con la actual restructuración del orden internacional y la competencia entre potencias como Estados Unidos y China, uno de los factores que se observa a simple vista es la planeación de estrategias por parte de Estados Unidos para reducir su dependencia de los recursos críticos que obtiene de China. Esto nos lleva al siguiente factor, la búsqueda de una integración que consolide a América del Norte como un espacio geoeconómico estratégico, donde México y Canadá forman parte fundamental de la seguridad económica de Estados Unidos. Sin embargo, para que funcione esa integración dependerá del manejo de una estrategia coordinada entre los tres países en la que combinen política económica, competitividad, seguridad regional y, el reto más fuerte estará en el aspecto tecnológico por la diferencia que existe entre los tres Estados. América del Norte: entre la fragmentación política y la integración estratégica frente a China La competencia estratégica entre Estados Unidos y China ha impulsado una reconfiguración de las dinámicas regionales en América del Norte, particularmente en materia económica, tecnológica y de seguridad. En este contexto, la región atraviesa una paradoja: mientras persisten tensiones políticas y diplomáticas entre sus principales actores —especialmente en temas como migración, seguridad y política arancelaria—, la integración productiva norteamericana continúa profundizándose como respuesta a las transformaciones del entorno internacional contemporáneo. La ponencia analizará cómo la rivalidad geoeconómica entre Estados Unidos y China ha favorecido la consolidación de un regionalismo estratégico en América del Norte. A partir de enfoques de economía política internacional y geoeconomía, se examinan procesos como el nearshoring, la reorganización de cadenas globales de suministro, la seguridad económica y la creciente regionalización de sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la energía y la tecnología. La hipótesis de trabajo sostiene que la competencia global con China ha generado incentivos para fortalecer la integración regional norteamericana, incluso en un contexto de fragmentación política y discursos nacionalistas. De esta manera, América del Norte transita hacia una nueva etapa de integración estratégica en la que la lógica geopolítica y económica podrá redefinir las relaciones regionales y su papel dentro del orden internacional contemporáneo. Reconfiguración de las cadenas de suministro en América del Norte con la renegociación del T-MEC Las cadenas de suministro en el mundo han sufrido una evolución forzada durante los últimos años causada por la crisis financiera de 2008, la pandemia por el COVID 19, el enfrentamiento comercial entre China y Estados Unidos y los conflictos bélicos en Ucrania y Medio Oriente, ocasionando una reacción de las principales economías mundiales para hacerlas más resilientes y confiables. Parte de esas estrategias fueron las que fomentaron la renegociación del TMEC en 2018, para asegurar los suministros de América del Norte y sobre todo para la economía estadounidense. Con el segundo mandato de Donald Trump y su apoyo a políticas para conservar la hegemonía mundial, como los incrementos arancelarios y enfrentamientos bélicos extra-regionales, han recrudecido el panorama sobre todo para sus vecinos cercanos, que tienen que buscar la manera de adaptarse para seguir manteniendo su posición de principales socios comerciales de Estados Unidos, aceptado incluso una revisión y posible renegociación del TMEC. Dependiendo de cómo puedan resultar las negociaciones hay diferentes escenarios para los tres países con relación a la configuración de sus cadenas de suministro para mantener la productividad y competitividad de sus economías, los cuales serán analizados en la presente ponencia. Norteamérica en el Nuevo Orden Geopolítico: Seguridad de recursos y el reto de la soberanía tecnológica Norteamérica atraviesa una transformación estructural hacia una regionalización estratégica, donde los imperativos de seguridad nacional subordinan a la cooperación económica tradicional. Este nuevo paradigma geoeconómico sitúa a la región en una competencia global, principalmente con China, por el control de los minerales críticos —como el litio, el cobre y el niobio— que constituyen la infraestructura física esencial para la inteligencia artificial, los semiconductores y los sistemas de defensa de última generación. En este tablero, México se posiciona como un socio esencial para la resiliencia industrial del bloque, no solo por su competitividad logística a través del nearshoring, sino por su riqueza geológica y la reciente formalización de planes de acción conjuntos para coordinar reservas estratégicas frente a las presiones de potencias externas. Sin embargo, la seguridad de la región también enfrenta riesgos existenciales vinculados a la gestión de recursos vitales compartidos. El cambio climático y la presión demográfica han puesto en crisis la efectividad del Tratado de Aguas de 1944, exigiendo una transición hacia modelos de gobernanza hídrica más flexibles, participativos y resilientes que garanticen la estabilidad social en las zonas fronterizas. Hacia 2026, el reto fundamental para consolidar el liderazgo regional es el tránsito definitivo de la manufactura de ensamble a la mentefactura. Alcanzar una verdadera soberanía tecnológica requiere que el bloque desarrolle propiedad intelectual propia, impulse la educación especializada en áreas STEM y fortalezca la integración productiva en sectores de alto valor como la electromovilidad y la industria aeroespacial. Solo una visión estratégica coordinada permitirá a la región actuar como un sujeto político autónomo y próspero frente a la fragmentación de un orden mundial multipolar. | |
